{"id":87127,"date":"2025-09-01T23:42:09","date_gmt":"2025-09-01T23:42:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/87127\/"},"modified":"2025-09-01T23:42:09","modified_gmt":"2025-09-01T23:42:09","slug":"el-biopic-deja-sin-vida-a-venecia-con-una-desconcertante-the-smashing-machine-y-una-aun-mas-desnortada-the-testament-of-ann-lee","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/87127\/","title":{"rendered":"El biopic deja sin vida a Venecia con una desconcertante The Smashing Machine (**) y una a\u00fan m\u00e1s desnortada The Testament of Ann Lee (**)"},"content":{"rendered":"<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Dice Jim Jarmusch que el \u00fanico g\u00e9nero del cine que no entiende es el biopic. \u00abLa mayor parte de la vida nos la pasamos sin hacer nada interesante y eso es precisamente lo que hace tan interesante a la vida. \u00bfC\u00f3mo cuentas eso?\u00bb, dice. Se puede o no estar de acuerdo, pero lo cierto es que las dos pel\u00edculas en la secci\u00f3n oficial de la jornada en Venecia est\u00e1n ah\u00ed para que el director de Ohio tenga raz\u00f3n. No siempre los de Ohio tienen raz\u00f3n. <strong>Ni <\/strong><strong>The Smashing Machine<\/strong><strong> (La m\u00e1quina de triturar), de Benny Safdie, ni <\/strong><strong>The Testament of Ann Lee<\/strong><strong> (El testamento de Ann Lee), de Mona Fastvold, cumplieron con las expectativas. <\/strong>En ambos casos, altas, grandes y muy robustas incluso. Y eso que las dos cintas, Wikipedia mediante, se ocupan de personajes que hicieron las suficientes extravagancias en vida (el primero todav\u00eda sigue ah\u00ed) para contradecir la m\u00e1xima del de Ohio. Ya dec\u00edamos que la gente de Ohio no siempre tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Tanto sobre el papel como sobre el ring The Smashing Machine ofrece pocas opciones a la duda. Puede gustar o no la lucha de la que Mark Kerr fue pionero, pero no est\u00e1 entre lo posible que deje indiferente. <strong>Entre otras cosas porque la hostia, con perd\u00f3n, te puede venir de cualquier lado.<\/strong> En efecto, el menor de los Safdie, que tiene firmadas con su hermano tres pel\u00edculas tan soberbias y el\u00e9ctricas como Heaven Knows What, Good Time y Diamantes en bruto, propone ahora un viaje al fondo de la m\u00e1s libre y completa de las luchas libres y completas (Mixed Martial Arts). Y lo hace de la mano de probablemente el gran mito fundacional. \u00bfQu\u00e9 puede fallar?<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">La idea b\u00e1sicamente consiste en jugar a los contrastes. Todo un cl\u00e1sico en el g\u00e9nero. <strong>Estamos, otra vez, ante la historia del hombre tan indestructible dentro del cuadril\u00e1tero como fr\u00e1gil y vulnerable fuera de \u00e9l.<\/strong> Si a esto se le suma que el protagonista es, en su primer papel verdaderamente dram\u00e1tico, Dwayne Johnson (antes conocido como La Roca y que se hace escoltar por el trabajo sobresaliente de Emily Blunt) y que el precedente es la falta de prejuicios que siempre han demostrado los Safdie a la hora de retratar tanto el olor de la sangre como el sonido seco de la derrota, no queda otra de acudir al cine con toalla, linimento y una bolsa de hielo. Por lo que pueda pasar. Y es ahora cuando llegan las decepciones. No diremos tongo por aquello de no apurar la met\u00e1fora pugil\u00edstica m\u00e1s de lo razonable, pero casi.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El problema, o uno de ellos, es la falta de foco. <strong>En su empe\u00f1o nada disimulado de resultar original y de no caer en los t\u00f3picos del g\u00e9nero, Safdie elige siempre que puede el camino equivocado.<\/strong> Cuando la pel\u00edcula se carga de adrenalina, de golpe (nunca mejor dicho) se echa mano del melodrama familiar m\u00e1s protocolario. Cuando la tragedia de una vida destruida por las drogas aparece como resultado de un deporte inmisericorde, la pel\u00edcula entra en rehabilitaci\u00f3n, en sentido literal y figurado, sin que queden razonados ni la motivaci\u00f3n ni el proceso ni, apurando, el verdadero sentido del drama. Y as\u00ed hasta que la \u00e9pica acaba por confundirse con el h\u00edpica. No hay redenci\u00f3n tampoco derrota. No hay, por as\u00ed decirlo, l\u00f3gica narrativa en una pel\u00edcula que en esencia no puede ser nada m\u00e1s que narraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Bien es cierto que las peleas, en crudo, resultan tan convincentes como, por momentos, duras de ver. Cuesta aguantar la mirada a una rodilla que impacta una y otra vez sobre la cabeza del adversario. Y no es simplemente una cuesti\u00f3n de brutalidad, que tambi\u00e9n, como de ritmo.<strong> El director sabe rodar la acci\u00f3n y demuestra en cada una de las peleas encerradas en un ring.<\/strong> Pero, definitivamente, no es suficiente. Hace da\u00f1o, s\u00ed, pero no duele. Parece contradictorio y es solo el principio m\u00e1s elemental de una pel\u00edcula biogr\u00e1fica o biopic.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" width=\"3072\" height=\"2048\" class=\"ue-c-article__image lazyload\" alt=\"Amanda Seyfried en la alfombra roja de The Testament of Ann Lee.\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/17567431196663.jpg\"\/><\/p>\n<p>Amanda Seyfried en la alfombra roja de The Testament of Ann Lee.TIZIANA FABIAFP<\/p>\n<p>Rezar a gritos no es rezar<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">El caso de The Testament of Ann Lee es diferente o id\u00e9ntico, seg\u00fan se mire. Es distinto porque la propuesta de la directora no puede ser m\u00e1s provocativa y ambiciosa. Se trata de contar la vida de la mujer que anuncia el t\u00edtulo, fundadora de los Shakers, un movimiento religioso radical que comenz\u00f3 a finales del siglo XVIII. La principal caracter\u00edstica de esta creencia es que sus seguidores rezaban y convulsionaban a la vez (de ah\u00ed su sobrenombre). Es decir, convert\u00edan sus plegarias en una especie de coreograf\u00edas de danza contempor\u00e1nea. O eso es al menos lo que imagina Mona Fastvold sobre un gruion firmado a medias con Brady Corbet. <strong>El atrevimiento consiste en, un paso m\u00e1s all\u00e1, convertir el drama de un mujer contra el mundo (de eso se trata) en un musical h\u00edbrido tan irreal como salvajemente terrenal.<\/strong> Solo por esto, la verdad, la pel\u00edcula deber\u00eda quedar a salvo.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">Pero, y llegan las malas noticias, igual que en el caso de Safdie, el empe\u00f1o de ser original a cada paso y de no caer en ning\u00fan estereotipo ni del biopic ni del melodrama ni del citado musical lleva a la pel\u00edcula a un espacio que, <strong>de puro diferente, se queda solo en desconcertante. <\/strong>Todos los esfuerzos de la oper\u00edstica, delicada y muy brutalista (por The Brutalist) puesta en escena, todo el empe\u00f1o de la protagonista Amanda Seyfried permanentemente en \u00e9xtasis y todo el derroche de planos secuencias acaban por sencillamente agotar. <strong>La directora lo quiere todo (bien) y todo lo ofrece sin gradaci\u00f3n ni orden.<\/strong> Definitivamente, el sentido de tanto, que no es nada m\u00e1s que rescatar del olvido la lucha de una mujer por asuntos como la dignidad, la libertad y un mundo mejor (de eso va), se pierde sepultado en el exceso descontrolado de la propuesta. L\u00e1stima.<\/p>\n<p class=\"ue-c-article__paragraph\">No deja de ser curioso que el \u00fanico capaz de contradecir a Jarmusch fuera el martes Marco Bellocchio. El director italiano present\u00f3 dos cap\u00edtulos de su serie Portobello, sobre la vida de la estrella televisiva de los 80 Enzo Tortora (acusado injustamente de contactos con la camorra, detenido, encarcelado y liberado despu\u00e9s de tres a\u00f1os) y, una vez m\u00e1s <strong>Bellocchio demostr\u00f3 que nadie cuenta la historia reciente de Italia como \u00e9l. <\/strong>A su modo, la serie, con el esp\u00edritu de la obra maestra Exterior noche, tiene algo de biopic y, pese a lo que digan algunos directores con el pelo blanco, es algo m\u00e1s que solo interesante. Definitivamente, no todos los de Ohio tienen raz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dice Jim Jarmusch que el \u00fanico g\u00e9nero del cine que no entiende es el biopic. \u00abLa mayor parte&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":87128,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[177,6622,209,4176,146,147,25,24,176,175,23],"class_list":{"0":"post-87127","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-cine","9":"tag-criticas-de-cine","10":"tag-cultura","11":"tag-cultura-cine","12":"tag-entertainment","13":"tag-entretenimiento","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-film","17":"tag-movies","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87127\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/87128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}