{"id":95089,"date":"2025-09-05T13:19:09","date_gmt":"2025-09-05T13:19:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/95089\/"},"modified":"2025-09-05T13:19:09","modified_gmt":"2025-09-05T13:19:09","slug":"abecedario-para-unas-lecturas-en-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/95089\/","title":{"rendered":"Abecedario para unas lecturas en com\u00fan"},"content":{"rendered":"<p>Durante 2020 y 2021 estuve organizando clases de literatura y clubs de lectura online en los que decenas de personas de todo el mundo dedicamos bastantes horas a hablar sobre libros. En tiempos de confinamiento, la lectura en com\u00fan ofrec\u00eda la posibilidad de acceder a unas vidas expandidas que eran las nuestras y tambi\u00e9n las de Fortunata y Jacinta, Don Quijote y Sancho, el rey Lear y sus hijas, Ulises y Pen\u00e9lope o Elizabeth y Darcy, entre otros. Desde el agradecimiento a todas las personas que participaron en estas tertulias literarias he creado este abecedario lecto-comunero en el que resumo algunas de estas experiencias en un tiempo marcado por la pandemia, pero tambi\u00e9n por la lectura.\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A de Agust\u00edn (de Hipona)<\/strong><\/p>\n<p>A comienzos de febrero de 2020 le\u00eda con los estudiantes de mi clase \u201cLiteratura para las Humanidades\u201d el libro que en ese momento figuraba en la programaci\u00f3n general de la universidad: las Confesiones de San Agust\u00edn. El texto formaba parte del repertorio de obras que todos los alumnos de primer curso ten\u00edan que leer a lo largo del a\u00f1o acad\u00e9mico como parte del llamado Curr\u00edculo Central, un itinerario acad\u00e9mico obligatorio para cursar cualquier disciplina. Este curso comenzaba en las primeras semanas de septiembre con la lectura de la Il\u00edada y la Odisea y finalizaba en junio con autoras como Virginia Woolf o Toni Morrison. Siempre me impresion\u00f3 poder observar a cientos de muchachos leyendo y comentando el mismo libro a la vez: en clase, en las residencias universitarias o en las cafeter\u00edas. El campus entero participaba en esta sinfon\u00eda de g\u00e9neros literarios, localizaciones geogr\u00e1ficas y \u00e9pocas hist\u00f3ricas diversas que iban cambiando con el ciclo de las estaciones. En mis clases, discut\u00edamos cada libro en dos sesiones semanales de dos horas y la tarea de los chicos siempre era la misma: ten\u00edan que traer tres preguntas sobre la lectura asignada para ese d\u00eda. A partir de esas preguntas se generaba una conversaci\u00f3n colectiva que terminaba a las ocho de la tarde. Al final del curso, veinte desconocidos de pa\u00edses y culturas diferentes hab\u00edamos pasado decenas de horas hablando juntos sobre veinticinco libros y nunca hab\u00edamos agotado los temas de conversaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Revisando las preguntas sobre las Confesiones que todav\u00eda conservo, muchas de ellas se refieren a la experiencia de Agust\u00edn como lector. No en vano, la vida del santo cambia por completo cuando, despu\u00e9s de escuchar a un ni\u00f1o cantar la enigm\u00e1tica frase \u201ctolle lege\u201d (coge y lee), toma un libro con textos de San Pablo que le animan a convertirse al catolicismo. Antes de llegar a ese momento, San Agust\u00edn se recrea en el relato de su vida pasada, donde nos narra, entre otras acciones pecaminosas, el robo de unas peras que le supieron a gloria puesto que \u201csu condimento no fue otro que el\u00a0sabor del delito\u201d. Como buen fabulador que es (precedente de la escritura autobiogr\u00e1fica en Occidente), el de Hipona ha aprendido de Homero, de Virgilio y de Ovidio c\u00f3mo construir las tramas de las vidas a partir de la selecci\u00f3n de momentos memorables como el del mencionado hurto frut\u00edcola. Las Confesiones est\u00e1n marcadas por la importancia de la lectura en un tiempo en el que la gente todav\u00eda no le\u00eda para s\u00ed misma sino para los dem\u00e1s. Una de las cosas que m\u00e1s le sorprenden al santo es el hecho de que Ambrosio, obispo de Mil\u00e1n, sea capaz de leer en silencio sin que nadie viniera a molestarle, algo que suced\u00eda siempre que se le\u00eda para los dem\u00e1s: \u201cCuando \u00e9l le\u00eda, recorr\u00edan las p\u00e1ginas los ojos y el coraz\u00f3n profundizaba el sentido, pero la voz y la lengua descansaban\u2026 Tal vez se guardaba temiendo que un oyente, atento y cautivado ante un pasaje un tanto oscuro del autor que estaba leyendo, lo obligase a explicar o discutir algunas cuestiones m\u00e1s dif\u00edciles y que, por el tiempo empleado en ese menester no pudiese leer tantos vol\u00famenes como quisiera\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>El caso de Ambrosio es ciertamente singular, ya que la lectura en voz alta fue el fen\u00f3meno habitual durante siglos en los monasterios, en las cortes, en las plazas p\u00fablicas o en las ventas, como la de Palomeque en El Quijote. La lectura colectiva se prolonga en el tiempo hasta el siglo XIX, como ponen de manifiesto las sesiones que combinan trabajo y escucha atenta en La Tribuna (1883) de Emilia Pardo Baz\u00e1n, en la que se explica c\u00f3mo en cada taller de la f\u00e1brica de tabaco de Marineda hab\u00eda una o dos lectoras a las que sus compa\u00f1eras ayudaban con la parte correspondiente del trabajo para que pudieran leer en alta voz. Las mujeres comparten en el espacio de la f\u00e1brica la lectura de novelas, folletines y prensa pol\u00edtica, al igual que se comparte el pan y la sal en las casas, tal y como describe Do\u00f1a Emilia de manera manera magistral: \u201cReinaba en el barrio cierta confianza, una especie de comadrazgo perpetuo, un comunismo amigable: de casa a casa se ped\u00edan prestados, no solamente enseres y utensilios, sino \u2018una sed\u2019 de agua, \u2018una nuez\u2019 de manteca, \u2018un chisquito\u2019 de aceite, \u2018una l\u00e1grima\u2019 de leche, un \u2018nadita\u2019 de petr\u00f3leo\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de sus lecturas, las mujeres adquieren conciencia de sus derechos como ciudadanas que no s\u00f3lo declaran una huelga en la f\u00e1brica de tabacos, sino que tambi\u00e9n protestan contra las levas que llevan a sus hijos a morir en la guerra, lo que en la \u00e9poca se conoc\u00eda como el \u201cimpuesto de sangre\u201d de las clases trabajadoras. Para estas mujeres la lectura se convierte en un instrumento de lucha, en el \u201carma de los pobres\u201d que describe Miren Billelabeitia en su hermoso libro Lo que una ama. Pensar la palabra, vivir la lectura, Premio Euskadi de ensayo en 2023. Billelabeitia abre su obra con un verso del libro Camuflaxe de Lupe G\u00f3mez que le sirve como punto de partida para reflexionar sobre las tertulias con adolescentes que ha coordinado durante a\u00f1os en su labor como profesora de literatura: \u201cEscribo da desaparici\u00f3n da nosa aldea de Fisteus,\/dos libros maravillosos da nosa xente e dos nosos cabalos.\/Constr\u00fao a arma dos pobres\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Como la Historia nos ense\u00f1a, las aldeas, los libros, la gente y los caballos est\u00e1n siempre expuestos a desaparecer. Pienso en los j\u00f3venes y ni\u00f1os del municipio de M\u00e1s de las Matas (Teruel) que en 1933 se tomaron una fotograf\u00eda mostrando los materiales de la biblioteca de la Escuela Racionalista de su Ateneo Libertario. En la foto los vemos portando libros, revistas o tebeos para los m\u00e1s peque\u00f1os, todo aquello que serv\u00eda para que aquellos que no sab\u00edan leer pudieran aprender y los que ya sab\u00edan pudieran hablar sobre ello. Hasta que las tropas franquistas tomaron la poblaci\u00f3n, el trabajo en el pueblo se reparti\u00f3 en 32 colectividades que compartieron la producci\u00f3n y el tiempo de ocio, \u201cel medio pan y el libro\u201d que reclamaba Lorca en la\u00a0inauguraci\u00f3n de la biblioteca de su pueblo natal: las armas de los pobres. Pienso en qu\u00e9 ser\u00eda de los vecinos de M\u00e1s de las Matas en 1939, en c\u00f3mo har\u00edan frente a la desaparici\u00f3n de la comunidad que lograron ser durante unos a\u00f1os. Tambi\u00e9n pienso c\u00f3mo a muchos espa\u00f1oles solamente una o dos generaciones nos separan del analfabetismo. Cientos de libros se proh\u00edben cada d\u00eda en todo el mundo y nuestras conversaciones sobre ellos son tan necesarias como el acceso al agua, al pan, a las rosas o a la vivienda. En palabras de Billelabeitia, hay que tener presente que esta arma de los pobres que es la lectura en com\u00fan \u201cno pide dinero, sino que ofrece sus dones, gratis adem\u00e1s, y enriquece no solo a quien los recibe, sino tambi\u00e9n a qui\u00e9n los da, porque ni este pierde nada al compartirlos ni quien los recibe se los arrebata a su donador. As\u00ed son las tertulias y conversaciones sobre la lectura y la literatura, un territorio para la felicidad y el regalo, ya que al ofrecer nuestro parecer somos todos los que nos enriquecemos\u201d. Cuando hablamos de libros no s\u00f3lo hacemos espacio para hacer frente a su desaparici\u00f3n, sino que tambi\u00e9n construimos puentes desde los que llevar nuestra lectura silenciosa (como la de San Ambrosio) hacia senderos ocultos, desv\u00edos inciertos y mapas que todav\u00eda no conocemos.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000037924.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"&lt;p&gt;El grupo de modistas de la colectividad libertaria de Mas de las Matas. Teruel, 1937.\u00a0Imagen extra\u00edda del libro\u00a0&lt;em&gt;Masinos en la encrucijada social. &lt;\/em&gt;&lt;\/p&gt;\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> \t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/get_img\" alt=\"El grupo de modistas de la colectividad libertaria de Mas de las Matas. Teruel, 1937.\u00a0Imagen extra\u00edda del libro\u00a0Masinos en la encrucijada social. \" title=\"El grupo de modistas de la colectividad libertaria de Mas de las Matas. Teruel, 1937.\u00a0Imagen extra\u00edda del libro\u00a0Masinos en la encrucijada social. \" border=\"0\"\/><br \/>\n\t\t\t <\/a><\/p>\n<p>El grupo de modistas de la colectividad libertaria de Mas de las Matas. Teruel, 1937.\u00a0Imagen extra\u00edda del libro\u00a0Masinos en la encrucijada social. <\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 B de Benito (P\u00e9rez Gald\u00f3s)<\/strong><\/p>\n<p>En 2020 se conmemor\u00f3 el Centenario de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, pero estaban pasando tantas cosas a la vez en el mundo que casi nadie se acuerda de esta celebraci\u00f3n. En plena can\u00edcula y dado que los confinamientos nos dejaban tiempo para ponernos a leer en profundidad pusimos en marcha en el antiguo Twitter unas sesiones denominadas #Marat\u00f3nFortunata, con el objetivo de conversar durante todo el verano sobre las cuatro partes que componen la gran novela espa\u00f1ola del siglo XIX: Fortunata y Jacinta. Dos historias de casadas (1887). Al igual que nosotros en ese momento, en la segunda parte de la novela Fortunata ten\u00eda que pasar m\u00e1s tiempo en casa tras su matrimonio de conveniencia con Maximiliano Rub\u00edn, un estudiante de farmacia que dedica tiempo para que su esposa aprenda a leer y escribir. La joven se lamenta que de ni\u00f1a no la enviaran a la escuela y se ve incapaz de comprender el sentido completo de los textos tras descifrar con mucho esfuerzo sus graf\u00edas: \u201cDespu\u00e9s de estarse un mediano rato sacando las s\u00edlabas como quien saca el agua de un pozo, resultaba que no entend\u00eda ni jota de lo que el texto dec\u00eda\u201d. El mundo de las \u201cdos casadas\u201d a las que hace referencia el t\u00edtulo de la novela est\u00e1 separado por un abismo insondable generado por la capacidad o la incapacidad para acceder al capital y a la letra en un pa\u00eds en el que, a la altura de 1870, hab\u00eda un 86% de mujeres analfabetas. Aunque comparten su amor hacia el mismo hombre, Juanito Santa Cruz, este hecho es lo \u00fanico que ambas tienen en com\u00fan puesto que pertenecen a espacios inamovibles dentro de un orden social en el que aquellas personas que tienen control sobre el capital y sobre la letra pueden doblegar a aquellas que no lo tienen.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000037921.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"&lt;p&gt;Ni\u00f1os leyendo libros de las bibliotecas de Misiones Pedag\u00f3gicas. \/&lt;strong&gt; Imagen de la Residencia de Estudiantes, Madrid.&lt;\/strong&gt;&lt;\/p&gt;\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> \t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/1757078348_591_get_img\" alt=\"Ni\u00f1os leyendo libros de las bibliotecas de Misiones Pedag\u00f3gicas. \/ Imagen de la Residencia de Estudiantes, Madrid.\" title=\"Ni\u00f1os leyendo libros de las bibliotecas de Misiones Pedag\u00f3gicas. \/ Imagen de la Residencia de Estudiantes, Madrid.\" border=\"0\"\/><br \/>\n\t\t\t <\/a><\/p>\n<p>Ni\u00f1os leyendo libros de las bibliotecas de Misiones Pedag\u00f3gicas. \/<strong> Imagen de la Residencia de Estudiantes, Madrid.<\/strong><\/p>\n<p>Para las mujeres de este \u00faltimo grupo, la calle se convierte en la novela en el s\u00edmbolo y en la realidad de su libertad, en un verdadero libro viviente en el que pueden leer los signos de una sociedad en constante transformaci\u00f3n. Antes de casarse, Fortunata es persuadida por una de estas mujeres letradas para que exp\u00ede su vida pasada someti\u00e9ndose a un encierro temporal en el Convento de las Micaelas en Madrid, una instituci\u00f3n en la que \u201crecogen y corrigen a mujeres p\u00e9rdidas\u201d como Marcela la Dura, con quien nuestra protagonista traba amistad en este periodo de reclusi\u00f3n forzosa. Cuando Mauricia consigue por fin escapar de su encierro, el narrador describe su experiencia como un momento de alegr\u00eda desbordante que en nuestras conversaciones en el Club de Lectura online no dejamos de asociar a aquellas primeras salidas al exterior durante los confinamientos: \u201cCuando vio la calle, sus ojos se iluminaron con fulgores de j\u00fabilo, y grit\u00f3 \u2013\u2018Ay, mi querida calle de mi alma!\u2019. Extendi\u00f3 y cerr\u00f3 los brazos, cual si en ellos quisiera apretar amorosamente todo lo que ve\u00edan sus ojos. Respir\u00f3 despu\u00e9s con fuerza: par\u00f3se mirando azorada a todos lados, como el toro cuando sale al redondel. Luego, orient\u00e1ndose, tir\u00f3 muy decidida por el paseo abajo\u201d. Al final de la novela, tanto Mauricia como Fortunata no ver\u00e1n crecer a sus hijos, que pasan a ser tutelados por familias con poder adquisitivo y tendr\u00e1n otras oportunidades para acceder a la educaci\u00f3n formal siempre dentro del marco del orden moral de la Restauraci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, Gald\u00f3s publica la cuarta novela de la serie final de los Episodios Nacionales, titulada La primera rep\u00fablica (1911). Dos a\u00f1os despu\u00e9s del fusilamiento del fundador de la Escuela Moderna, Francisco Ferrer i Guardia, el escritor canario recog\u00eda en esta obra las innovadoras propuestas pedag\u00f3gicas de una maestra llamada Floriana, que intenta que los ni\u00f1os lleguen a la lectura y a la escritura sin miedo y sin violencia: \u201cUn enjambre de peque\u00f1uelos de ambos sexos recib\u00eda las primeras migajas del pan de la educaci\u00f3n. [Floriana] les ense\u00f1aba las letras y los sonidos que resultaban de unirlas, [&#8230;] meti\u00e9ndoles en la cabeza, como por arte m\u00e1gico, las cinco vocales. All\u00ed no hab\u00eda palmeta, ni correa, ni puntero, ni ning\u00fan instrumento de suplicio. Hab\u00eda tan s\u00f3lo cari\u00f1o, halagos, persuasi\u00f3n, y un extraordinario poder espiritual para encender en el cerebro de las criaturas las primeras lucecitas del conocimiento\u201d. En este fin de ciclo de sus Episodios, Gald\u00f3s ofrec\u00eda otra trayectoria vital posible para las hijas del pueblo que no pudieron tener en su momento personajes como Fortunata o Mauricia: la posibilidad de conquistar su propia esfera de autonom\u00eda a trav\u00e9s del incipiente acceso a la docencia. En esta primera d\u00e9cada del siglo XX comenzaron a instalarse en toda Espa\u00f1a las Escuelas Normales de Maestras, primeras semillas de un movimiento pedag\u00f3gico que continuar\u00e1 en expansi\u00f3n hasta el inicio de la Dictadura del General Franco.\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>&#13;<\/p>\n<p>Moliner, al igual que Gald\u00f3s, cre\u00eda que la transformaci\u00f3n social radical pasaba por el acceso a una amplia variedad de libros en cada rinc\u00f3n del pa\u00eds<\/p>\n<p>&#13;\n<\/p><\/blockquote>\n<p>En el tiempo en el que Gald\u00f3s publicaba La primera rep\u00fablica, en un colegio de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza comenzaba sus estudios una joven que con el tiempo se convertir\u00e1 en una de las personas que m\u00e1s hizo por la democratizaci\u00f3n de la lectura p\u00fablica en Espa\u00f1a durante el siglo XX. Se trata de Mar\u00eda Moliner, la bibliotecaria y fil\u00f3loga que trabaj\u00f3 al frente de una red de bibliotecas gestionadas por el Patronato de Misiones Pedag\u00f3gicas durante los a\u00f1os 30. Moliner, al igual que Gald\u00f3s, cre\u00eda que la transformaci\u00f3n social radical pasaba por el acceso a una amplia variedad de libros en cada rinc\u00f3n del pa\u00eds: \u201cPensad tan s\u00f3lo en lo que ser\u00eda nuestra Espa\u00f1a si en todas las ciudades, en todos los pueblos en las aldeas m\u00e1s humildes, hombres y mujeres dedicasen los ratos no ocupados por sus tareas vitales a leer, a asomarse al mundo material y al mundo inmenso del esp\u00edritu por esas ventanas maravillosas que son los libros. \u00a1Tantas son las consecuencias que se adivinan si una tal situaci\u00f3n llegase a ser realidad, que no es posible ni empezar a enunciarlas\u2026!\u201d<\/p>\n<p>En los lotes de libros que Misiones Pedag\u00f3gicas envi\u00f3 a las bibliotecas rurales, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, siempre figuraron ejemplares de los Episodios Nacionales de Gald\u00f3s, que eran muy apreciados por el p\u00fablico lector. Las selecciones de lecturas incluyeron autores como Homero, Balzac, Calder\u00f3n de la Barca, Garc\u00eda Lorca, Verne, Marx, los Hermanos Grimm, Freud, Bergson, Machado o Miguel Hern\u00e1ndez, pero tambi\u00e9n t\u00edtulos como C\u00f3mo se elige un arado de Jos\u00e9 Lapazar\u00e1n, el Libro de bolsillo del electricista de Wietz o el Tratado completo del cultivo de la huerta de Arag\u00f3. De este modo, se pretend\u00eda animar a la lectura a toda la poblaci\u00f3n y evitar que los precariamente alfabetizados se olvidasen de leer por falta de libros. Los pueblos mismos tambi\u00e9n participaban en el proceso de selecci\u00f3n los libros, ya que se les entregaba el cat\u00e1logo de la biblioteca central para que eligieran los t\u00edtulos en los siguientes pedidos. Como recuerda Ana Mart\u00ednez Rus en la preciosa gu\u00eda did\u00e1ctica Mar\u00eda Moliner o el amor a las palabras, la llegada de las cajas era una fiesta para los vecinos, de modo que en pueblos como Bafol de Salem (Comunidad Valenciana) se recibi\u00f3 a la delegaci\u00f3n con una merienda con chocolate.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000037925.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"&lt;p&gt;Publicaciones realizadas por ni\u00f1os a partir del m\u00e9todo Freinet en Las Hurdes y en Stelton, New Jersey.&lt;\/p&gt;\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> \t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/1757078349_497_get_img\" alt=\"Publicaciones realizadas por ni\u00f1os a partir del m\u00e9todo Freinet en Las Hurdes y en Stelton, New Jersey.\" title=\"Publicaciones realizadas por ni\u00f1os a partir del m\u00e9todo Freinet en Las Hurdes y en Stelton, New Jersey.\" border=\"0\"\/><br \/>\n\t\t\t <\/a><\/p>\n<p>Publicaciones realizadas por ni\u00f1os a partir del m\u00e9todo Freinet en Las Hurdes y en Stelton, New Jersey.<\/p>\n<p>En esa misma \u00e9poca, los pedagogos que segu\u00edan las tendencias de la llamada Escuela Moderna, como el oscense Ram\u00f3n Ac\u00edn, tambi\u00e9n quisieron acercar a los habitantes del mundo rural el acceso a la letra mediante la distribuci\u00f3n de peque\u00f1as imprentas escolares como las creadas por Celestin Freinet en Francia. De este modo, los ni\u00f1os pod\u00edan convertirse en autores y editores de sus propias publicaciones. Revistas, libros de texto, libros de cuentos se elaboraron en las escuelas rurales espa\u00f1olas de los a\u00f1os 30. Textos como la hermosa publicaci\u00f3n Ni\u00f1os, p\u00e1jaros y flores, creada por los ni\u00f1os de Las Hurdes, constituyen importantes testimonios de la capacidad de los lectores para convertirse tambi\u00e9n en autores en com\u00fan. A pocas millas de la casa desde la que coordinaba nuestro Club de Lectura sobre Fortunata y Jacinta en Philadelphia, otros ni\u00f1os hab\u00edan empleado el mismo m\u00e9todo para crear sus propias publicaciones en la llamada <a href=\"https:\/\/theanarchistlibrary.org\/library\/abe-bluestein-comp-the-modern-school-movement\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Modern School in the Ferrer Colony de Stelton<\/a> (New Jersey), creada bajo la inspiraci\u00f3n de las ideas pedag\u00f3gicas que se hab\u00edan desarrollado al otro lado del oc\u00e9ano a comienzos del siglo XX. En un momento hist\u00f3rico en el que el acceso a la letra desde los principios del apoyo mutuo, la solidaridad y la no violencia constituy\u00f3 uno de los principios b\u00e1sicos para llevar a cabo la revoluci\u00f3n social. Una revoluci\u00f3n que el propio Gald\u00f3s crey\u00f3 posible hasta el final de sus d\u00edas, como puso de manifiesto en el final de C\u00e1novas, el \u00faltimo de los Episodios Nacionales, fechado en la primavera de 1912: \u201cAlarmante es la palabra Revoluci\u00f3n. Pero si no invent\u00e1is otra menos aterradora, no tendr\u00e9is m\u00e1s remedio que usarla los que no quer\u00e1is morir de la honda caquexia que invade el cansado cuerpo de tu Naci\u00f3n. Declaraos revolucionarios, d\u00edscolos si os parece mejor esta palabra, contumaces en la rebeld\u00eda. En la situaci\u00f3n a que llegar\u00e9is andando los a\u00f1os, el ideal revolucionario, la actitud ind\u00f3mita si quer\u00e9is, constituir\u00e1n el \u00fanico s\u00edntoma de vida. Siga el lenguaje de los bobos llamando paz a lo que en realidad es consunci\u00f3n y acabamiento&#8230; Sed constantes en la protesta\u201d. As\u00ed sea, compa\u00f1ero Benito. Seguiremos leyendo en com\u00fan su obra, escrita siempre para el porvenir.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000037923.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"&lt;p&gt;Escuela Moderna Ferrer i Guardia en Stelton, New Jersey (1914-1953).&lt;\/p&gt;\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> \t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/1757078349_529_get_img\" alt=\"Escuela Moderna Ferrer i Guardia en Stelton, New Jersey (1914-1953).\" title=\"Escuela Moderna Ferrer i Guardia en Stelton, New Jersey (1914-1953).\" border=\"0\"\/><br \/>\n\t\t\t <\/a><\/p>\n<p>Escuela Moderna Ferrer i Guardia en Stelton, New Jersey (1914-1953).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Durante 2020 y 2021 estuve organizando clases de literatura y clubs de lectura online en los que decenas&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":95090,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[34294,34295,34293,34296,224,1798,1709,1710,146,147,25,24,5561,225,23],"class_list":{"0":"post-95089","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-abecedario","9":"tag-agustin-de-hipona","10":"tag-ana-fernandez-cebrian","11":"tag-benito-perez-galdos","12":"tag-books","13":"tag-club","14":"tag-ctxt-revista-contexto-politica","15":"tag-economia-y-cultura-feminismos-cambio-climatico-noticias","16":"tag-entertainment","17":"tag-entretenimiento","18":"tag-es","19":"tag-espana","20":"tag-lecturas","21":"tag-libros","22":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95089\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}