{"id":99065,"date":"2025-09-07T10:14:12","date_gmt":"2025-09-07T10:14:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/99065\/"},"modified":"2025-09-07T10:14:12","modified_gmt":"2025-09-07T10:14:12","slug":"nueve-razones-y-una-yapa-para-perseguir-a-litovchenko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/99065\/","title":{"rendered":"Nueve razones (y una yapa) para perseguir a Litovchenko"},"content":{"rendered":"<p>La Galia Marindo y el Falso Lech\u00edn, el ministro Fructuoso Cabrera y Gast\u00f3n Kholberg (alias el \u201cPibe Maravillas\u201d, ex puntero derecho de la selecci\u00f3n boliviana), el Mantecol y el viejo jazzero Pianola, la Ofelia Limpias y el \u201cdoctor\u201d Acu\u00f1a (alias \u201cJacu\u00f1a Matata\u201d), la \u201cTrini\u201d y el Ronckarrolo, el \u201cCoc\u00f3lico\u201d y la Serapita (antes yatiri Serapio), el \u201cTuercas\u201d y el Fido Dido (alaraco baterista de Sepult\u00e1lika), Leonor Arz\u00e1ns y la cubana Yurisleidi, el ex boxeador Doble Nelson y el \u201cSalchi-nazi\u201d. Y as\u00ed hasta un centenar de personajes, entra\u00f1ables todos y todas; \u201cpajpakus\u201d muchos.\u00a0<\/p>\n<p>Es el universo alrededor de la pareja m\u00e1s torpe y querida de detectives privados que haya parido madre: el Jimmy Tica (don Jaime Orestes Tica Ocasio) y el \u201cBaby Beef\u201d, chapa de don Bosco Natalio Ben\u00edtez Ram\u00edrez; es la agencia J&amp;B \u201cespecializada\u201d en latrocinios, desapariciones, chantajes, extorsiones, adulterios, cr\u00edmenes irresueltos y otros entuertos. Tel\u00e9fono: 421313.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde carajos est\u00e1 Litovchenko?\u201d de los hermanos Loayza Minaya (editorial Nuevo Milenio) es la mejor novela boliviana en mucho tiempo. \u00bfLas razones? Mil y una, como las noches.\u00a0<\/p>\n<p>La primera: hac\u00eda harto que no me re\u00eda tanto con un libro. \u201cLa Leonor es requete rubia. De arriba s\u00ed pero de abajo es como Jiguchi\u201d. El humor en nuestra seria y solemne literatura boliviana es una excepci\u00f3n: las letras nacionales se toman demasiado en serio. \u00c1lvaro y Diego, Diego y \u00c1lvaro son del otro equipo, el Irreverente FC: sus personajes joden y se r\u00eden de s\u00ed mismos hasta m\u00e1s no poder. R\u00eden por no llorar, lloran por beber y chupan para olvidar de que se estaban riendo. El alcohol y las borracheras (con bolsitas de yupicol) destilan todo, como la buena carcajada.<\/p>\n<p>Los Loayza (en perfecta alquimia a cuatro manos) tambi\u00e9n se hacen la burla de ellos mismos (no por nada por la novela pululan las hermanas Loayza, Alondra y Diana, penalistas convertidas al rubro detectivesco). Y eso traspasa las p\u00e1ginas provocando que el lector\/lectora levante la mirada del libro a cada rato hilarante\/agonizante; para cagarse de la risa.<\/p>\n<p>La segunda (raz\u00f3n) es la potencia narrativa de los hermanos que espero no terminen como los Wachowski\u201d (ahora Lilly y Lana). El torrente atrapa desde el minuto uno al noventa (y el alargue surrealista y desfachatado).\u00a0<\/p>\n<p>La capacidad de crear di\u00e1logos cre\u00edbles (otro gran problema de nuestra ficci\u00f3n) aporta agilidad y ritmo. La pareja diab\u00f3lica te monta en el carro y no te quieres bajar nunca. Nota mental: la Brasilia amarilla mostaza del \u201cBaby Beef\u201d y Jimmy Tica es la \u201cRamona\u201d de la \u201copera prima\u201d de otro Loayza, Marcos; un personaje m\u00e1s con su radio embromada. Por cierto, la novela (con mucho de guion para \u201cpeli\u201d, otra de las facetas de los hermanos) pide a gritos una adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica.\u00a0<\/p>\n<p>La tercera (raz\u00f3n) es la habilidad para recrear una d\u00e9cada con mala fama, los noventa -en La Paz (otro personaje). Los antros de la ciudad (reconocibles a pesar de cambios de nombre), el barrio de Los Pinos y su microcosmos clasista, las laderas (y el Pollo Crazy de la 10 de Obrajes), la pol\u00edtica mafiosa de aquel tiempo (no diferente a la actual, dicho sea de paso) y las pandillas de la urbe (por ah\u00ed pululan los \u201cVengadores del Futuro\u201d de Cristo Rey) son retratados con pluma\/tinta \u00e1cida, corrosiva y sarc\u00e1stica. De yapa, la jerga de la \u00e9poca (de los adolescentes y mayores, incluso la jerga particular de cuates) aporta credibilidad y nostalgia.<\/p>\n<p>La cuarta es la trama. Sin joder ni avanzar destripes, la cosa va de dos detectives truchos (un ex tramitador y un ex gacetillero, eximio cronista; autor de documentales como \u201cSalte\u00f1ero de d\u00eda, anticuchera de noche\u201d) contratados para resolver un caso de desaparici\u00f3n de chica linda adolescente, v\u00edctima de una red de explotaci\u00f3n sexual liderada por pervertidos pol\u00edticos de derechas, polic\u00edas c\u00f3mplices y embajadores.<\/p>\n<p>El Litovchenko del t\u00edtulo (\u00bfun gui\u00f1o al querido volante de contenci\u00f3n bolivarista\/stronguista \u201cLito\u201d Reyes?) es un ex agente de la KGB reconvertido en narco\/creyente del futuro de Bolivia como pa\u00eds exportador (de la \u201cblanca\u201d); \u201cuna naci\u00f3n socialista que nutra su justicia e igualdad haciendo uso de las enfermedades del capitalismo; un modelo in\u00e9dito de bienestar social; las ganancias il\u00edcitas del tr\u00e1fico de drogas financiando un sistema sovi\u00e9tico-boliviano; Bolivia como faro del aut\u00e9ntico socialismo, gracias al imperio de la coca\u00edna\u201d. En definitiva, un narco-estado que alimente la utop\u00eda marxista.\u00a0<\/p>\n<p>El grotesco, mejunje delicioso y s\u00f3rdido a partes iguales, es la v\u00eda\/excusa para una brutal cr\u00edtica social, caracter\u00edstica del g\u00e9nero policial\/negro en la que se incluye la novela. Lo grotesco rima con la exageraci\u00f3n (algo que vuelve la novela m\u00e1s pace\u00f1a y boliviana); con la distorsi\u00f3n y la oralidad. Es un arma poderosa y los hermanos Loayza lo saben.\u00a0<\/p>\n<p>Por cierto, las novelas de detectives (tan presentes en la literatura latinoamericana con sus ricas particularidades) han sido poco cultivadas en la narrativa boliviana (quiz\u00e1s porque necesitan de humor, osad\u00eda e iron\u00eda pol\u00edtica).\u00a0<\/p>\n<p>La quinta (raz\u00f3n) es la conexi\u00f3n (di\u00e1logo lo llaman los acad\u00e9micos) que tiene la novela con sus pares\/padres. Es inevitable pensar en otras obras del g\u00e9nero como \u201cAmerican Visa\u201d del difunto Recacoechea (a Juan le hubiese encantado el libro); en \u201cPerif\u00e9rica Boulevard\u201d de Adolfo C\u00e1rdenas; en los cuentos de V\u00edctor Hugo Viscarra; en La Paz de Saenz; sin la densidad y gravedad de estos \u00faltimos; faltar\u00eda m\u00e1s. Y en los cl\u00e1sicos del g\u00e9nero. Aunque Tica y \u201cBaby Beef\u201d est\u00e9n alejados del prototipo de pareja de detectives privados. Ellos, como La Paz, no se parecen a nada\/nadie. Son tah\u00fares de Chuquiago Marka y resuelven los casos a golpe de registro met\u00f3dico en grabadorita (a modo de bit\u00e1cora) y pura intuici\u00f3n; siempre al margen de la puta ley.\u00a0<\/p>\n<p>Los lectores y lectoras rogamos al cielo celeste y gualdinegro que se venga una serie con estos dos personajes (emp\u00e1ticos a m\u00e1s no poder) que ya se han colado en el imaginario colectivo de la ficci\u00f3n\/afici\u00f3n pace\u00f1a. Se necesitar\u00e1 un par de milagros y una resurrecci\u00f3n. Y un rezo -de yapa- a la Virgencita del Socav\u00f3n, la protectora del \u201cBaby Beef\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>La sexta es la m\u00fasica (en discos y cassettes). \u201c\u00bfD\u00f3nde carajos est\u00e1 Litovchenko?\u201d no solo se lee, tambi\u00e9n se escucha y tararea. O mejor dicho se mueve la cabeza mientras lo lees, al ritmo de la escena \u201cchuquiag\u00f3tica\u201d, el metal y la cumbia.\u00a0<\/p>\n<p>Slayer, Mazzy Star, Paradisio (los de \u201cT\u00fa y yo a la fiesta\u201d), Black Sabbath, Judas Priest, Hypocrisy, el \u201cdeath metal\u201d de los pace\u00f1os Subvertor y Effigy of Gods e incluso bandas ficticias como Azkargorth. En el libro los hermanos Loayza arman\/ofrecen la banda sonora a trav\u00e9s de un c\u00f3digo para descargar en Spotify.<\/p>\n<p>La s\u00e9ptima es el cacho. Otra vez el cacho, elevado a la categor\u00eda de mitolog\u00eda boliviana (como el mus entre los vascos). Como en su primera novela (\u201cDe k\u2019enchas, perdularios y otros malvivientes\u201d) el tributo a este juego de arte y ciencia (destreza pura y dura) se hace presente como marca de estilo. El \u00faltimo campeonato ser\u00e1 m\u00edtico: organiza la Asociaci\u00f3n Nacional de Detectives Privados, la temida ANALDEP. Lugar: el New ex Ambassador.<\/p>\n<p>El cosmos de personajes (alejados de la caricatura, otro mal de nuestras letras y nuestro cine) y el reparto coral es otra se\u00f1a de identidad de la casa. Nota mental: \u00bfpor qu\u00e9 han fichado los Loayza por la editorial cochabambina Nuevo Milenio abandonando a la pace\u00f1a El Cuervo? \u00bfHa sido una \u201cdormida\u201d en toda regla?\u00a0<\/p>\n<p>La octava (y \u00faltima raz\u00f3n) es una decidida y firme apuesta por una literatura boliviana con identidad propia. Los hermanos no tienen agente\/agencia internacional para dar el salto a las grandes ligas de la narrativa joven latinoamericana. No juegan ese partido ni les interesa. Se alejan a prop\u00f3sito de las modas literarias impuestas por sellos y representantes: el terror g\u00f3tico, las distop\u00edas futuristas, la folklorizaci\u00f3n de los temas sociales y la pinche autoficci\u00f3n narcisista que ya cansa.\u00a0<\/p>\n<p>Diego y \u00c1lvaro hablan de su pueblo, de lo que conocen, de lo que han vivido en primera persona. Y lo hacen con un lenguaje tambi\u00e9n propio, sin pensar en el lector allende los mares. Por eso, su literatura es la m\u00e1s universal de todas.\u00a0<\/p>\n<p>La novena (raz\u00f3n\/noche): \u201c\u00bfD\u00f3nde carajos est\u00e1 Litovchenko?\u201d camina inexorablemente hacia una obra de culto; se estudiar\u00e1 en la carrera de la Literatura de la UMSA y se reeditar\u00e1\/citar\u00e1 por doquier. Sus personajes mala\/buena vida nos habitar\u00e1n por los siglos de los siglos, am\u00e9n. No se olviden por si acaso de la primera contrase\u00f1a para entrar en La Paz subterr\u00e1nea de los Loayza: \u201cUna g\u00e1rgola para Melgarejo\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Post-scriptum: si te has quedado pensando en qui\u00e9n carajo es la Galia Marindo, ac\u00e1 va un \u201cspoiler\u201d para abrir boca. Es la \u201cmadame\u201d anarquista del vanguardista lenocinio y funeraria (a la vez) llamado \u201cSenda al Para\u00edso\u201d, lugar donde ir\u00e1n a parar el \u201cBaby Beef\u201d y el Jimmy Tica para resolver el caso. \u00bfEntienden ahora lo del humor salvador?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La Galia Marindo y el Falso Lech\u00edn, el ministro Fructuoso Cabrera y Gast\u00f3n Kholberg (alias el \u201cPibe Maravillas\u201d,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":99066,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,24705,1496,225,6983,14414,23],"class_list":{"0":"post-99065","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-humor","14":"tag-libro","15":"tag-libros","16":"tag-nueve","17":"tag-razones","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99065"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99065\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/99066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}