Poner en valor las costumbres, tradiciones y paisajes del mundo rural, impulsando un diálogo entre el arte contemporáneo, la identidad cultural y el entorno natural suena arriesgado. Un reto complejo al que la capital de la Bureba, Briviesca, y otros cuatro pequeños municipios -Grisaleña, Cameno, Vallarta y Cubo- desafían con la mayor de las ilusiones. Los viajeros acostumbran a visitar los lugares más populares que acumulan likes y menciones en las redes sociales, y tienden a pasar de largo de otros que esconden verdaderas joyas. La creación de una ruta de murales busca dar a conocer la realidad de los pueblos participantes de la mano del arte urbano, con proyección de futuro para ampliarla por otras localidades.
Con esta iniciativa persiguen favorecer los ámbitos de la expresión cultural promoviendo los movimientos creativos y artísticos a favor de la diversificación cultural, a la vez que dan la oportunidad a muralistas de gran nivel pero también a aficionados a teñir de color paredes vacías sin personalidad. Para ello, los cinco ayuntamientos han lanzado un concurso con el que pretenden devolver el color a muros que actualmente se muestran desnudos y sin vida.
El lienzo escogido en la ciudad se ubica en la avenida Reyes Católicos, en el interior de uno de los patios del colegio Juan Abascal, mientras que en Cameno se encuentra en una zona céntrica cercana al centro social (calle de la Escuela). La pared trasera del edificio consistorial se someterá a un profundo lavado de cara y en este caso el mural ocupará las cuatro divisiones, respetando la base de piedra, al igual que en Grisaleña. Debido a los pequeños espacios que ofrece Cubo para decorar será el único municipio que plantea tres ubicaciones distintas: en un inmueble de propiedad municipal (valorarán que se incluya en la composición el nombre), en la báscula (con detalles del festival Cubo Rock) y en el polideportivo.
A la ruta se acoplarán otras obras ya ejecutadas, como las que diseñó el artista mirandés Tinte Rosa -en el albergue de peregrinos- o la que actualmente realizan Pablo Amador y Ana Belén Alonso (Quay Studio), y también aparecerán en «panfletos, planos y otros recursos turísticos», explica Ángela Ruiz, concejala de Cultura de Briviesca, con idea de que el recorrido «quede completo». Los muralistas dispondrán de plazo hasta el 2 de marzo para presentar las ideas y hasta el 1 de junio para finalizar los trabajos.
¿Para participar? La temática de las obras debe guardar una relación el estilo de vida de los vecinos, y la técnica empleada será libre. Los participantes -individuales, grupos o empresas dedicadas a este sector- tienen que tener cumplida la mayoría de edad y diseñar propuestas inéditas.
El jurado lo compondrán representantes de los cinco consistorios y podrá declarar desierto uno o más premios en el caso de considerar que ninguno reúne los méritos suficientes.