Embutida en su mono blanco con motivos azules de dragones, Eileen Gu ponía los brazos en jarras y ladeaba la cabeza tras completar su actuación en la final de Slopestyle. Detrás de las enormes gafas asomaba la misma sonrisa que siempre la acompaña. Para entonces, … tras fallar en la recepción de su última ronda, ya sabía que su sueño de lograr tres medallas de oro en los Juegos de Milán-Cortina se había esfumado. Gu tenía que conformarse con la plata, superada de nuevo por la suiza Mathilde Gremaud, como en la anterior cita olímpica de Pekín 2022. Como entonces, Gu aún aspira a repetir los dos oros en las pruebas de Halfpipe y Big Air, una hazaña que la convertiría, si no lo es ya, en la mayor estrella femenina del esquí freestyle.

«A veces siento que cargo con el peso de dos países sobre mis hombros», dijo Gu nada más terminar la final. Estadounidense de nacimiento, criada en San Francisco, en 2019 decidió cambiar su nacionalidad para competir por China, el país de su madre, una decisión controvertida que elevó el interés sobre una figura ya carismática. Su explosión olímpica en Pekín, con 18 años, vino acompañada de una lucrativa carrera como modelo, que compagina con sus estudios de Relaciones Internacionales en la prestigiosa Universidad de Stanford. «He tenido unos últimos cuatro años muy duros, lidiando con lesiones, tiempo fuera de la nieve y luego algunos temas mentales. La parte más difícil ha sido mantener la consistencia todos estos años».

Ahora, con 22 años, Gu acumula 2,1 millones de seguidores en su cuenta de Instagram, donde da cuenta de sus actuaciones deportivas y del resto de sus actividades profesionales, y según la revista ‘Forbes’ es la cuarta deportista mujer con más ingresos anuales, solo superada por las tenistas Coco Gauff, Aryna Sabalenka e Iga Swiatek. La diferencia con ellas es que el 99% de los ingresos de Gu provienen de los patrocinios. Se estima que en 2025 facturó 22 millones de dólares en promocionar diferentes marcas.

En la final de Slopestyle comenzó poniéndose líder tras comenzar el concurso a lo grande con una puntuación de 86,58. Gremaud la superó en la segunda ronda por apenas 38 centésimas (86,98), y obligó a la china a arriesgar en la tercera rond

Se esfuma el sueño de Eileen Gu: la superestrella del esquí acrobático que se gana la vida como modelo

a. Gu falló en la recepción en los raíles y dijo adiós a sus esperanzas de lograr el oro que le falta en el freeski. La canadiense Megan Oldham (76.46) completó el podio a más de diez puntos de la medalla de plata.

«Creo que es curioso que en ambos Juegos Olímpicos hayamos estado a menos de medio punto de diferencia la una de la otra», señaló Gu al terminar. «En todo caso, creo que es solo un testimonio del crecimiento del esquí acrobático femenino. Es muy especial formar parte de ello».