El cáncer y el envejecimiento conllevan riesgos de dependencia y discapacidad, aumento del dolor y los síntomas depresivos, y aislamiento social que empeoran el funcionamiento físico y cognitivo. Para 2040, la proporción de sobrevivientes de cáncer mayores de 65 años superará con creces las expectativas actuales de supervivencia frente a esta …
El cáncer y el envejecimiento conllevan riesgos de dependencia y discapacidad, aumento del dolor y los síntomas depresivos, y aislamiento social que empeoran el funcionamiento físico y cognitivo. Para 2040, la proporción de sobrevivientes de cáncer mayores de 65 años superará con creces las expectativas actuales de supervivencia frente a esta patología.
Las pautas actuales de ejercicio basadas en la evidencia para todos los sobrevivientes de cáncer no incluyen pautas específicas por edad para los mayores que han logrado superar la enfermedad, como resultado de la evidencia insuficiente en este grupo poblacional en el momento de su desarrollo.
Es por ello que se ha dado un paso importante en este terreno con la elaboración de una ‘declaración de consenso’, difundida a través de la revista ‘Cancer’. El trabajo, dirigido por médicos y profesores de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (EEUU), fue parte de un panel multidisciplinario de 16 expertos de toda América del Norte, entre ellos, científicos, geriatras, oncólogos, fisioterapeutas y representantes de estos pacientes.
Las nuevas pautas pretenden complementar las recomendaciones actuales de ejercicio para sobrevivientes de cáncer del Colegio Americano de Medicina Deportiva, la Sociedad Americana de Oncología Clínica y la Red Nacional Integral del Cáncer.
Con el nuevo documento se llena un vacío en las directrices para un amplio grupo demográfico de supervivientes de cáncer, y, de paso, desterrar el mito de que hacer ejercicio es arriesgado para estos pacientes. «Queremos desmentir el mito de que las personas mayores no toleran el ejercicio durante el tratamiento oncológico. Desde una perspectiva clínica, si el ejercicio ayuda a los pacientes mayores a tolerar mejor el tratamiento, obtienen mejores resultados clínicos y mantienen su calidad de vida. Es una situación en la que todos ganan», tal como manifestó, al respecto, Kerri Winters-Stone, profesora titular de Penny y
Phil Knight en Innovación en Investigación del Cáncer en la División de
Ciencias Oncológicas del Instituto Oncológico Knight de OHSU.
Para los sobrevivientes de cáncer mayores, mantener su independencia puede ser más importante que vivir más. El ejercicio es clave para lograr y mantener la independencia el mayor tiempo posible, pero debe integrarse desde el principio, junto con el tratamiento, según se apunta. Un programa de ejercicio regular aumentará las posibilidades de poder realizar estas actividades por mucho más tiempo. Mantener sus funciones diarias básicas permite a los sobrevivientes mayores conservar su dignidad y calidad de vida.
«Se dice que si el ejercicio fuera una pastilla, sería el medicamento más recetado en todo el mundo por sus innumerables beneficios. No se me ocurre ninguna razón para no recetar ejercicio a todas las personas con cáncer, pero especialmente a los pacientes y sobrevivientes mayores. Se sentirán mejor, conservarán su independencia y probablemente incluso vivirán más», concluyó la prof. Winters-Stone.
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