La salud bucal es un factor determinante para lograr y mantener un envejecimiento saludable. Así lo destacaron los especialistas reunidos en el VIII Simposio Dentaid SEPA, celebrado el pasado 14 de marzo bajo el lema ‘Salud bucal a lo largo de la vida: cómo conseguir que los 60 sean los …

La salud bucal es un factor determinante para lograr y mantener un envejecimiento saludable. Así lo destacaron los especialistas reunidos en el VIII Simposio Dentaid SEPA, celebrado el pasado 14 de marzo bajo el lema ‘Salud bucal a lo largo de la vida: cómo conseguir que los 60 sean los nuevos 40’. Durante el encuentro, expertos en odontología y salud general coincidieron en la necesidad de reforzar la prevención y el cuidado continuado de la boca como base para una mayor autonomía y calidad de vida en la madurez.

En un contexto de creciente longevidad, la evidencia científica presentada en el simposio refuerza la estrecha relación entre la salud bucal y la salud general. Patologías frecuentes en personas mayores, como la periodontitis, la caries, la xerostomía o la pérdida dentaria, pueden impactar directamente en la nutrición, el bienestar y la vida social. En este sentido, las enfermedades periodontales afectan a más del 60% de las personas mayores de 65 años, lo que pone de relieve la importancia de una atención preventiva y personalizada. «Promover una buena salud bucal, con revisiones periódicas y estrategias preventivas basadas en la evidencia, no solo reduce la incidencia de enfermedades, sino que contribuye a un envejecimiento más saludable y con mayor calidad de vida», señaló la doctora Paula Matesanz, presidenta de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA).

En la misma línea se expresó la ministra de Sanidad, Mónica García, quien destacó en una videodeclaración institucional que el objetivo primordial es «conseguir que se vivan más años, con más salud y mayor calidad de vida». Según subrayó, «la salud bucodental incide directamente en la calidad de vida, existiendo un consenso cada vez más amplio sobre que no hay salud general sin salud bucodental y, por lo tanto, cuidar la boca a lo largo de toda la vida es una de las inversiones más eficaces que podemos hacer en salud pública». Y, para ello, «la colaboración con la comunidad científica y con el tejido investigador es absolutamente esencial, siendo SEPA un aliado fundamental», concluyó.

Una boca sana no se improvisa

Durante la jornada, también se presentaron los resultados de una encuesta poblacional realizada a más de 2.400 personas en España, que confirma que la salud bucal es percibida como un componente clave del bienestar general. Entre la población mayor de 60 años, el 78% considera fundamental el papel del profesional dental para conservar una buena salud bucal, priorizando la funcionalidad y el confort frente a la estética.

En este contexto, los expertos insistieron en que una boca sana en edades avanzadas no se improvisa, sino que es el resultado de años de prevención, educación y acompañamiento profesional. «Debemos recordar que sin investigación no hay conocimiento, sin conocimiento no hay divulgación y sin divulgación no hay educación, prevención y cambio. Ese conocimiento es el que permite adoptar hábitos de salud que marcan la diferencia a lo largo de la vida. Por eso, si queremos una longevidad saludable, con autonomía y bienestar, la salud bucal debe cuidarse a lo largo de toda la vida. Mantener una boca sana es ganar calidad de vida hoy y en el futuro», afirmó Manel Vera, CEO de Dentaid.

Soluciones de salud bucal adaptadas a cada etapa de la vida

Desde el punto de vista clínico, los especialistas destacaron la importancia de adaptar las rutinas de higiene y los protocolos preventivos a las necesidades reales de las personas mayores, especialmente cuando existen limitaciones físicas, deterioro cognitivo o polimedicación. «El cepillado mecánico eficaz usando pastas fluoradas, el uso sistemático de cepillos interdentales y, en ocasiones, medidas coadyuvantes como colutorios, siguen siendo pilares preventivos imprescindibles para preservar la salud bucal y la función masticatoria en edades avanzadas», explicó el doctor Lorenzo de Arriba, estomatólogo y profesor de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid.

Del mismo modo, el encuentro puso en valor el papel del conocimiento científico para desarrollar soluciones de salud bucal adaptadas a cada etapa de la vida. «En los laboratorios del Dentaid Research Center y mediante colaboraciones con universidades, estudiamos cómo se modifica la biología y el funcionamiento de los tejidos de la boca a lo largo de la vida. Analizamos cuál es la evolución normal y los mecanismos que pueden provocar patologías. Este conocimiento nos permite desarrollar soluciones orientadas al cuidado diario de la boca, a la prevención de enfermedades o a su tratamiento, según el momento vital de cada persona», sostuvo Joan Gispert, responsable de I+D+i en el Dentaid Research Center.

El VIII Simposio Dentaid SEPA concluyó reforzando una idea compartida por todos los especialistas: en una sociedad cada vez más longeva, la salud bucal debe ocupar un lugar central en las estrategias de prevención y cuidado a lo largo de la vida, avanzando hacia un modelo más preventivo, coordinado y personalizado.