Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en muchas partes del mundo, con una prevalencia creciente, incluso entre la población joven en edad laboral.En este contexto, equipos de investigadores internacionales, entre los que se incluyen profesionales de la Escuela de Salud Pública Fielding de la Universidad California-Los Ángeles …



Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en muchas partes del mundo, con una prevalencia creciente, incluso entre la población joven en edad laboral.

En este contexto, equipos de investigadores internacionales, entre los que se incluyen profesionales de la Escuela de Salud Pública Fielding de la Universidad California-Los Ángeles (UCLA) (EEUU) han analizado cómo las enfermedades crónicas, tales como la diabetes y las enfermedades cardíacas, pueden derivarse de la combinación de las condiciones laborales y los factores del estilo de vida.

De los resultados más destacados de los dos estudios realizados y publicados en el ‘British Journal of Nutrition’ y ‘Journal of Preventive Medicine’, respectivamente, se desprende que las largas jornadas laborales (55 horas o más por semana) combinadas con una mala alimentación pueden aumentar en un 61 % la tasa de obesidad, en un 33 % la de diabetes y en un 73 % la probabilidad de muerte por enfermedad cardiovascular. Asimismo, independientemente de la dieta, comer más y con mayor frecuencia se asoció con un aumento del 51 % en la tasa de diabetes entre los trabajadores de 45 años o menos.

En el estudio publicado en el ‘British Journal of Nutrition’, los investigadores examinaron si los turnos de trabajo y la duración de las comidas estaban asociados con la diabetes en un estudio transversal de una muestra representativa a nivel nacional de trabajadores estadounidenses, y si la edad de los trabajadores influía en esta asociación.


Mientras en el del ‘Journal of Preventive Medicine’, sus autores analizaron si las jornadas laborales más largas estaban asociadas con la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, y cómo una mala alimentación contribuía a dichas asociaciones.

Binomio trabajo y dieta

«Pudimos constatar que las horas de trabajo y la dieta estaban
asociadas conjuntamente con la obesidad y la mortalidad cardiovascular», tal como expuso el Dr. Liwei Chen , autor principal del estudio, médico y profesor del
Departamento de Epidemiología de UCLA Fielding. «Las largas jornadas laborales
y una dieta poco saludable son factores de riesgo independientes, pero parecen
interactuar para agravar aún más los resultados adversos para la salud».

Entre los trabajadores que ya
presentaban un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular al inicio del estudio,
las largas jornadas laborales también se asociaron a un mayor riesgo de morir
por causas cardíacas»

En base a estos hallazgos, un enfoque integral que
aborde tanto las condiciones laborales como los comportamientos personales
podría ser fundamental para prevenir la diabetes en el lugar de trabajo. «A nivel
organizacional, los empleadores podrían considerar mitigar los efectos adversos
mediante una organización adecuada del tiempo de trabajo y pausas para comer
más flexibles, mientras que, a nivel individual, los trabajadores,
especialmente los más jóvenes, deberían adoptar hábitos alimenticios más
saludables», señaló, por su parte, el Dr. Adrian Loerbroks, coautor del estudio y profesor de salud
ocupacional en la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf, en Alemania.


Principales conclusiones

-Trabajar 55 horas o más por semana se asoció con una mayor
probabilidad de obesidad en los trabajadores estadounidenses.

-Las largas jornadas laborales aumentaron la mortalidad
cardiovascular
en los trabajadores de alto riesgo.

-El trabajo por turnos se asoció con una mayor probabilidad
de padecer diabetes, especialmente entre los trabajadores de 45 años o menos.

-Una dieta poco saludable aumenta el riesgo de obesidad,
diabetes y mortalidad cardiovascular.

-Las largas jornadas laborales y una mala alimentación
agravaron conjuntamente la obesidad y el riesgo de enfermedades cardíacas.

-Una dieta saludable puede mitigar los riesgos
cardiometabólicos
asociados a las largas jornadas laborales.