El síndrome de ovario poliquístico (SOP) afecta hasta a un 18% de las mujeres en edad fértil. Esta afección se produce cuando existe un exceso de un grupo de hormonas llamadas andrógenos, principalmente testosterona. Puede provocar irregularidades menstruales, obesidad e incluso infertilidad. Además de la obesidad y la resistencia a la insulina, …



El síndrome de ovario poliquístico (SOP) afecta hasta a un 18% de las mujeres en edad fértil. Esta afección se produce cuando existe un exceso de un grupo de hormonas llamadas andrógenos, principalmente testosterona. Puede provocar irregularidades menstruales, obesidad e incluso infertilidad. Además de la obesidad y la resistencia a la insulina, que aumentan el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas, el SOP puede causar quistes ováricos, acné y crecimiento de vello facial.

La primera
opción de tratamiento suele ser el uso de anticonceptivos hormonales, sin embargo, pueden tener efectos secundarios negativos en el estado de ánimo, la
libido y el metabolismo, además de un mayor riesgo de accidente cerebrovascular
en algunas personas.

«Estamos buscando otras maneras de reducir los niveles de testosterona en estas mujeres. Una de ellas es la pérdida de peso. Si una mujer pierde alrededor del 5% de su peso corporal, puede ayudar a reducir los niveles de testosterona y evitar cualquier tipo de tratamiento farmacológico», señaló al respecto, la prof. de
nutrición de la Universidad de Illinois en Chicago (EEUU) Krista
Varady, autora de un trabajo sobre cómo el ayuno intermitente afecta las hormonas y a los síntomas en pacientes con síndrome de ovario poliquístico.

El estudio, publicado en ‘Nature Medicine’, muestra que restringir la ingesta de alimentos a un período diario de seis horas disminuyó la testosterona sin afectar negativamente las hormonas femeninas. El estudio también demostró que la pérdida de peso mediante el conteo de calorías disminuyó la testosterona. 

En un grupo de 76 mujeres premenopáusicas con síndrome de ovario poliquístico (SOP), los investigadores analizaron las diferencias en los resultados tras seis meses entre una dieta con restricción horaria (de 13:00 a 19:00) y el conteo de calorías. El equipo halló que ambos métodos dietéticos redujeron la ingesta de las participantes en unas 200 calorías diarias, lo que resultó en una pérdida de peso promedio de aproximadamente 4,5 kg durante dicho período.

Ambos grupos también experimentaron una disminución en las concentraciones de testosterona. Sin embargo, solo la alimentación con restricción horaria redujo el índice de andrógenos libres, la proporción entre la testosterona y la proteína que la transporta por la sangre, que es un indicador de la cantidad de testosterona activa que llega a los tejidos del cuerpo. Además, mejoró los niveles de HbA1c, un marcador de riesgo para la diabetes, según la prof. Varady.

Aunque el ayuno intermitente no disminuyó otros síntomas del SOP, como la irregularidad del período menstrual, Varady sugirió que esos síntomas podrían mejorar con un mayor tiempo siguiendo la dieta y una mayor pérdida de peso.

«Existe la creencia generalizada de que el ayuno intermitente es perjudicial para las mujeres, sin embargo, este estudio, junto con otros publicados por nuestro laboratorio, demuestran que el ayuno intermitente puede mejorar los niveles hormonales femeninos, especialmente en mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP)», concluyó la prof. Varady.