Una encuesta multicéntrica realizada en 41 hospitales españoles y apoyada por Fresenius Kabi ha puesto de relieve el papel de las fórmulas nutricionales orales oligoméricas sin fibra en pacientes con desnutrición asociada a problemas de malabsorción o alteraciones digestivas. La encuesta, denominada S-QUEST y coordinada por el doctor Daniel Ceballos …



Una encuesta multicéntrica realizada en 41 hospitales españoles y apoyada por Fresenius Kabi ha puesto de relieve el papel de las fórmulas nutricionales orales oligoméricas sin fibra en pacientes con desnutrición asociada a problemas de malabsorción o alteraciones digestivas. La encuesta, denominada S-QUEST y coordinada por el doctor Daniel Ceballos y el doctor Pedro de Pablos, de los servicios de Aparato Digestivo y Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, contó con la participación de 259 profesionales sanitarios y mostró una valoración muy positiva de los beneficios percibidos y la adherencia a este tipo de suplementos.

Las fórmulas oligoméricas contienen proteínas parcialmente hidrolizadas, lo que facilita su digestión y absorción frente a las fórmulas nutricionales convencionales. Por ello, resultan especialmente útiles en pacientes con dificultades digestivas o alteraciones en la absorción de nutrientes.

Los resultados de la encuesta reflejan un escenario favorable en el abordaje de la desnutrición en España. Como parte de la práctica clínica habitual, el 75% de los profesionales sanitarios realiza periódicamente un cribado nutricional de sus pacientes para identificar situaciones de desnutrición antes de que aparezcan o se agraven. En este contexto, siete de cada diez médicos optan por prescribir fórmulas oligoméricas sin fibra, especialmente en pacientes oncológicos, con enfermedad inflamatoria intestinal o con desnutrición asociada a diarrea, y reconocen su importancia cuando la digestión y la absorción de nutrientes están comprometidas.

«La detección precoz de la desnutrición es fundamental para prevenir complicaciones. Que tres de cada cuatro profesionales revisen sistemáticamente el estado nutricional de sus pacientes demuestra una mayor concienciación sobre este problema, aunque todavía existe margen para avanzar hacia protocolos más homogéneos y una atención más estandarizada», destaca el doctor Daniel Ceballos.

Un tratamiento que favorece la adherencia y la evolución clínica

Los resultados también muestran niveles elevados de adherencia al tratamiento. El 85% de los profesionales encuestados señaló una adherencia buena o muy buena a las indicaciones de consumo de estas fórmulas, una cifra que aumenta en las unidades especializadas en las que se realiza un seguimiento más detallado. Por su parte, el doctor Pedro de Pablos señala que «la alta adherencia observada es especialmente relevante, ya que uno de los principales retos de la nutrición clínica es lograr que el paciente mantenga el tratamiento a lo largo del tiempo. Cuando el suplemento se tolera bien y se adapta a la situación digestiva del paciente, los resultados suelen ser mejores».

Más allá de la adherencia, los profesionales participantes también destacan beneficios clínicos relevantes. El 95% de los encuestados valoró el efecto como positivo o muy positivo en aspectos como el aumento saludable de peso, la mejora de la consistencia de las deposiciones y el incremento de los niveles de albúmina, indicadores asociados a una recuperación nutricional más favorable y a una mejor calidad de vida de los pacientes.

No obstante, los autores de la encuesta recuerdan que estos resultados se basan en la percepción de los profesionales sanitarios y no en mediciones clínicas directas. Por ello, consideran necesario desarrollar nuevas investigaciones con datos objetivos que permitan confirmar estos beneficios y contribuir al diseño de programas formativos comunes para un abordaje más homogéneo y eficaz de la desnutrición en los hospitales españoles.


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