Ilustración de una persona dormida de perfil sobre almohada, con ojos cerrados, mostrando arterias carótidas y vasos sanguíneos principales en cuello y tórax.La apnea del sueño interrumpe la respiración durante la noche, fragmenta el descanso y reduce la oxigenación (Imagen Ilustrativa Infobae)

15 Ago, 2026 11:50 a. m. EST

La apnea del sueño puede pasar inadvertida durante la noche, pero sus efectos se repiten una y otra vez. En este trastorno, la respiración se interrumpe y se reanuda mientras la persona duerme, con episodios que pueden ocurrir decenas de veces por hora. En su forma obstructiva, la más frecuente, el origen está en el colapso parcial o total de las vías respiratorias superiores.

Cada una de esas pausas altera el descanso normal. De acuerdo con la University of Utah, los episodios fragmentan el sueño, reducen la oxigenación y activan respuestas de alerta mientras el organismo intenta recuperar la respiración. Ronquidos intensos, jadeos y despertares breves son algunas de las manifestaciones más habituales, incluso cuando la persona no recuerda haberlas sufrido al día siguiente.

Aunque el problema se manifiesta durante la noche, su interés médico excede la calidad del descanso. La literatura científica ya ha vinculado esta condición con alteraciones cardiovasculares, y una investigación difundida por la American Heart Association aportó un dato más preciso al asociar los cuadros graves con cambios relevantes en arterias clave y con un envejecimiento vascular acelerado.

Un hombre duerme boca arriba en una cama con una almohada clara, su boca está abierta y sus ojos cerrados, en un primer plano lateral que muestra detalles faciales.La apnea obstructiva del sueño se produce por el colapso parcial o total de las vías respiratorias superiores durante el sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en Journal of the American Heart Association analizó la relación entre apnea obstructiva del sueño y envejecimiento vascular acelerado. Según informó la institución, ese proceso alude al engrosamiento o endurecimiento de algunos vasos sanguíneos, con cambios en su estructura y en su función. Los investigadores trabajaron con datos de 8615 personas sin antecedentes de enfermedad cardiovascular provenientes de dos grandes estudios europeos.

De acuerdo con los expertos, el análisis detectó que las personas con esta condición presentaban un envejecimiento arterial más acelerado que otras personas similares sin ese trastorno. Quentin Lisan, coautor del trabajo, afirmó que los adultos tenían un riesgo 214% mayor de presentar un diámetro carotídeo aumentado, un marcador estructural de envejecimiento vascular. La arteria carótida cumple un papel central porque lleva sangre al cerebro, y sus cambios estructurales suelen considerarse un indicador relevante del estado vascular.

Según explicó Lisan, cirujano de cabeza y cuello, esos hallazgos podrían ayudar a explicar parte del mayor riesgo de mortalidad y de enfermedad cardiovascular que se observa en personas con apnea del sueño. También señaló, de acuerdo con la American Heart Association, que los resultados deberían impulsar una actitud más proactiva para evaluar envejecimiento vascular en estos pacientes, sobre todo porque esas pruebas pueden realizarse de manera no invasiva y a bajo costo.

Hombre adulto durmiendo de lado en una cama oscura. Sobre su torso, una visualización translúcida muestra estructuras respiratorias, el corazón y puntos de luz roja.Un estudio de la American Heart Association vinculó los cuadros graves de apnea del sueño con envejecimiento vascular acelerado y cambios en arterias clave (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio tuvo límites que los propios autores remarcaron. El diagnóstico se definió mediante cuestionarios y no a través de estudios del sueño. Eso restringe el alcance de las conclusiones, aunque no invalida el peso del hallazgo como señal de asociación con el daño vascular.

Ese punto se conecta con una revisión publicada en Sleep Medicine, que reunió evidencia sobre lesiones vasculares asociadas al síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño. Según indicaron los autores, el trastorno puede afectar distintos territorios vasculares del cuerpo a través de mecanismos como hipoxia intermitente, inflamación vascular, estrés oxidativo, alteraciones metabólicas y disfunción endotelial (una alteración temprana del revestimiento interno de los vasos sanguíneos).

La relación con la salud cardiovascular ya había sido señalada por varias fuentes médicas. Según la University of Utah, la falta repetida de oxígeno durante los episodios de apnea puede activar hormonas del estrés y elevar la presión arterial, con una mayor carga para el corazón.

La institución también indicó que se estima que unos 30 millones de adultos en Estados Unidos padecen apnea del sueño, aunque solo alrededor de 6 millones han sido diagnosticados.

La misma fuente señaló que, según datos citados por la entidad educativa, esta condición incrementa el riesgo de insuficiencia cardíaca en 140%, el de accidente cerebrovascular en 60% y el de enfermedad coronaria en 30%.

Aun así, los expertos aclararon que no está completamente resuelto si causa de manera directa la insuficiencia cardíaca o si ambas condiciones se relacionan a través de otros mecanismos compartidos.

Vista cenital de una persona durmiendo en una cama a oscuras, cubierta hasta la cintura por una colcha. Un brillo verde emana de su pecho.Un buen descanso tiene efectos positivos en la salud cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mayo Clinic diferenció además dos formas principales del trastorno. La apnea obstructiva del sueño se produce por una obstrucción de las vías respiratorias, mientras que la apnea central del sueño responde a fallas en las señales cerebrales que regulan la respiración.

Según publicó los profesionales, ambas pueden disminuir el oxígeno en sangre, elevar la presión arterial y sobrecargar el corazón, aunque la apnea central presenta una relación particular con la insuficiencia cardíaca y puede aparecer en personas con cuadros cardíacos previos más complejos.

La revisión de Sleep Medicine amplió el foco más allá del órgano y describió asociaciones con lesiones cerebrovasculares, microvasculares, renales, pulmonares, retinianas y reproductivas. Según el trabajo, la evidencia disponible muestra vínculos con una mayor frecuencia de enfermedad renal crónica, hipertensión pulmonar, tromboembolismo venoso, alteraciones en vasos retinianos y daño cerebrovascular.

La investigación también destacó que los mecanismos propuestos son múltiples y que no todos los estudios permiten establecer causalidad directa. Según indicaron los autores, buena parte de la evidencia todavía presenta limitaciones como tamaños de muestra reducidos, presencia de factores de confusión y diferencias en los criterios diagnósticos.

Aun con esas reservas, el conjunto de datos refuerza una idea consistente: la apnea del sueño no se limita a un trastorno del descanso, sino que se asocia con cambios vasculares y cardiovasculares de amplio alcance que siguen bajo estudio.