La avena se ha convertido en uno de los alimentos estrella de quienes buscan cuidar su alimentación. Su fama como aliada para perder peso y mejorar la salud cardiovascular ha hecho que cada vez esté más presente en desayunos y meriendas. Sin embargo, el cardiólogo Aurelio Rojas advierte de que existe un error muy frecuente: pensar que cualquier tipo de avena ofrece los mismos beneficios.
El especialista explica que este cereal destaca por su elevado contenido en fibra soluble, especialmente en beta-glucano, un compuesto que ayuda a reducir la absorción de grasas en el intestino y favorece el control del colesterol. Además, asegura que sus propiedades van mucho más allá de la salud del corazón.
«No todas son iguales»: la avena que sí recomienda un cardiólogo
Según Aurelio Rojas, consumir avena de forma habitual puede aportar importantes beneficios para el organismo. «Puede ayudar a reducir el riesgo de infarto», afirma el cardiólogo, quien explica que el beta-glucano «disminuye la absorción de grasa en el intestino, entre la que se encuentra el colesterol, por eso la avena también puede ayudar a bajar el colesterol LDL y que sea menos peligroso para la salud».
El especialista añade que este alimento «mejora los triglicéridos y ayuda a disminuir la presión arterial«, además de contribuir a mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la prevención de la diabetes tipo 2.
Sin embargo, Rojas insiste en que no cualquier presentación resulta igual de recomendable. «No todas son iguales y no todas son beneficiosas», advierte. Para aprovechar todas sus propiedades, recomienda optar por copos de avena integral, descartando otras opciones más procesadas. «No vale la avena en polvo u otro tipo de presentación», subraya.
La cantidad de avena que recomienda tomar cada semana
Más allá de la salud cardiovascular, Aurelio Rojas señala que la avena también puede ser una buena aliada para controlar el peso corporal. Gracias a su contenido en fibra, genera una mayor sensación de saciedad, ayuda a evitar el picoteo entre horas y favorece una menor ingesta de otros alimentos a lo largo del día.
El cardiólogo también destaca que «mejora la digestión y la microbiota intestinal», además de poseer propiedades antiinflamatorias y un alto contenido en proteínas vegetales de calidad. Incluso asegura que «incluir avena en la dieta reduce hasta en un 30% el riesgo de diabetes», al tiempo que puede contribuir a mejorar la concentración y la calidad del sueño.
Respecto a la cantidad recomendada, Rojas aconseja consumir entre 40 y 60 gramos, de tres a cinco veces por semana. Para potenciar sus beneficios, propone combinarla con alimentos ricos en proteínas, como yogur griego o kéfir, y con grasas saludables, por ejemplo nueces. «Mejora la saciedad y reduce el impacto glucémico, aumentando aún más sus beneficios para la salud», concluye.