A partir de cierta edad, tener unos hábitos de vida saludables es fundamental para tener un bienestar físico y mental. La longevidad no es solo cuestión de genética, la nutrición, el descanso y hacer ejercicio de manera regular son factores clave para determinar la calidad de los próximos años.
En este sentido, el doctor Miguel Garber, cardiólogo y director de la Unidad de Medicina regenerativa e hiperbárica de Clínica Planas ha explicado en la revista Woman que cada vez hay más personas mayores, y de más años de vida: «Esto nos obliga a pensar cómo llegar a esas edades en el mejor estado de salud y bienestar posible; esto es, sin enfermedades crónicas y degenerativas»,
Además de que la ciencia del envejecimiento ha avanzado, el médico señala que la gente ha comenzado a preocuparse por mejorar su salud no solo para vivir más años, sino para tener una mayor calidad de vida. «Aunque en España no existe oficialmente ninguna ‘zona azul’ sí podemos encontrar poblaciones que presentan altas tasas de longevidad», destaca el especialista.

Beber agua es fundamental para una buensa salud renal / Freepik.
A este respecto, las zonas azules son lugares donde se concentra un gran número de personas que superan los 90 o 100 años de vida: «Los 5 lugares clásicos considerados ‘zonas azules’ en el mundo son: Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Ikaria (Grecia), Nicoya (Costa Rica) y Loma Linda (USA)».
Según el experto en longevidad, una de las tendencias más populares en longevidad actualmente es la restricción calórica, como el ayuno intermitente. El doctor Garber señala que hábitos como este, compaginado con una alimentación saludable, puede mejorar nuestra salud a largo plazo. De hecho, en Japón utilizan un método relacionado con esta dieta.
«La regla japonesa de comer hasta el 80% es una regla que se usa mucho en Okinawa, uno de estos lugares llamados ‘zonas azules’. Significa sencillamente dejar de comer al alcanzar aproximadamente un 80% de saciedad. Es lo que denominamos, de una forma más médica, una dieta hipocalórica; es decir, no comer hasta sentirnos llenos«, detalla el cardiólogo.

Grupo de personas mayores corriendo al aire libre / Sport
Según Garber, una dieta con menor ingesta calórica «nos puede ayudar a disfrutar de un mejor estado de salud». Eso sí, acompañándola de la ingesta de comida real como frutas, verduras, pescado, legumbres, y aceite oliva. «En definitiva, la dieta mediterránea», destaca el profesional de salud.
Al mismo tiempo, el doctor advierte sobre cuáles son las pautas desechar: «Un buen ejemplo sería beber bebidas calóricas, como son los refrescos azucarados. Los refrescos, incluso los dietéticos, tienen mucho sodio, entre otros aspectos desfavorables. Es mucho mejor tomar agua que estas bebidas llamadas sodas, junto con la adopción de una dieta libre de ultraprocesados«.
Finalmente, el director de la Unidad de Medicina regenerativa e hiperbárica de Clínica Planas avisa que «no podemos aplicar el mismo plan de ejercicios a una persona de 20 años que a una de 60». Con todo, recomienda salir a caminar para mejorar la longevidad: «El mejor ejercicio que podemos hacer, natural, sencillo y sin costa es caminar. Debemos hacerlo a paso constante y por lo menos media hora todos los días. A partir de ahí, todo ejercicio que hagamos siempre va a ser saludable».